Amor Incondicional

Hace días quería escribir sobre este tema pero la verdad es que no podía coordinar dos palabras. Solo atiné a escribir: “El amor es todo, el amor nos conecta a todos. Deberíamos aprender a amarnos a pesar de nuestras creencias, color de piel… ” y creo que eso era todo lo que quería decir en ese momento porque lo dejé ahí, pero ahora quiero hablar desde mi propia experiencia.

Siendo una persona cero religiosa, debo decir que resueno con las enseñanzas de maestros como Jesús o Buda (cuyas enseñanzas nada tiene que ver con religión y sí con espiritualidad). En esta ocasión, voy a iniciar con un par de versículos bíblicos que me hicieron reflexionar el día de hoy y que recogen la esencia de lo que el maestro Jesús vino a enseñarnos:

  • “El que no ama no ha conocido a dios porque dios es amor” (Primera carta de Juan 4:8).
  • “El que dice que está en la luz y no ama a su hermano está todavía en las tinieblas. El que ama a su hermano permanece en la luz y nada lo hace tropezar. Pero el que no ama a su hermano está en las tinieblas y camina en ellas sin saber a dónde va, porque las tinieblas lo han enceguecido” (Primera carta de Juan 2:9-11).

Es difícil no sentir frustración cuando ves tanta intolerancia y odio en el mundo, cuando los seres humanos nos mantenemos enfrascados en nuestras diferencias en lugar de ver lo que nos une. Nos cuesta tolerar a aquellos que piensan diferente. Sin irse a los grandes conflictos que originan guerras y todo eso, me he percatado lo mucho que me cuesta comprender y ver con amor a aquellos que promueven ideologías que esconden intolerancia, odio, miedo, desconocimiento y demás. No lo entiendo, no los entiendo.

Y como la vida es un espejo, me he dedicado en el día de hoy a trabajar eso en mi misma. No es fácil, pero tampoco es imposible. Mirar dentro y descubrir lo que esa realidad que me disgusta infinitamente me está mostrando. Veo miedo, veo odio, veo incoherencia, veo de todo menos amor, y lo peor de la historia es que yo estoy co-creando esa realidad.

Mi deseo desde lo más profundo de mi corazón es sanar aquello que hay en mí que está contribuyendo a crear esta realidad porque quiero crear un mundo más amoroso, más tolerante, más coherente, donde la gente confíe en la vida y no esté llena de miedos que nos mantienen separados, y como es adentro es a fuera deseo ser yo una persona más amorosa, tolerFullSizeRenderante, coherente, que confíe en la vida y no esté llena de miedos.

No solo saber que somos uno sino sentirlo, vivirlo, serlo. Ser el amor que quiero ver en el mundo, ser la tolerancia, la coherencia, la confianza, porque el cambio empieza en casa, por uno mismo. Le agradezco al universo haberme mostrado esta realidad y haber tenido la capacidad de hacerme consciente de
ello para poder sanar y trascenderlo.

Yo a partir de este momento solo quiero AMAR. Amar a aquellos que piensan diferente a mi. A todos ellos los amo y los respeto, aunque siga sin entenderlos. Sé que todo en el universo mantiene un orden correcto y perfecto, y que es importante respetar el proceso que lleva cada ser, que desde sus experiencias aportan algo muy valioso al universo, y les agradezco haber venido a experimentar la separación porque no es fácil vivir en la densidad y estoy absolutamente convencida que sus lecciones son mis lecciones y aprenderemos juntos y tarde que temprano avanzaremos juntos hacia la UNIDAD.

Todo esto es un proceso, y al final del día me siento enormemente agradecida con la vida por permitirme estar aquí y vivir estas experiencias, he aprendido enormemente de toda la frustración y malestar que había sentido a lo largo de los últimos días. “Todo tiene un por qué y un para qué en clave de nuestro proceso conciencial” (Emilio Carrillo) y con esa certeza en mi corazón, en este momento solo siento amor y agradecimiento con TODO y con TODOS. Creo que eso es sentirse en paz. 🙂

 

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Mis opiniones sobre el New Age

Esto lo escribí el 22 de febrero de 2015 y tengo que decir que lo escribí bastante molesta. En aquel momento estaba bastante indignada al ver un video donde un sacerdote católico atacaba el new age. Y bueno, videos como ese he visto varios y es triste que solo buscan atemorizar a la gente sobre algo que probablemente no conocen (el muy común temor a lo desconocido).

Lo que quisiera es que a cada persona que sienta la inquietud sobre estos temas investigue, busque las respuestas dentro de si mismo y no le de el poder a otros respecto a sus opiniones (ni siquiera a mi).

Con esto solo quiero contar un poco mi experiencia de vida respecto al tema, no es la verdad absoluta ni mucho menos. Si me preguntan a día de hoy yo siento que ya nada de eso es importante. En aquel momento se manifestó mi sombra, mi lucha interior y mi rabia, disparada por un evento externo, pero algo mío al fin y al cabo, algo que yo estaba creando. Hoy tengo claro que debo ser el amor y no la lucha, pero pienso que tal vez algunas personas podrían estar atravesando lo que describí o leerlo les pueda servir de algo.

Sobre la opinión de un sacerdote de la Iglesia Católica acerca del New Age

Febrero 22 de 2015

Primero que todo, pienso que cada persona merece respeto en todo sentido, incluso si no comparto sus opiniones. De paradigmas alternativos que podrían englobarse dentro del New Age (entendido como nueva era, era de cambio, de trascender) he aprendido que cada dimensión espiritual es única y que existen infinidad de maneras de vivir y de aprender, porque a eso hemos venido: a recoger experiencias para nuestro crecimiento espiritual desde el enfoque que hayamos escogido sea cual fuere (ser ateo, ser católico, cristiano, musulmán, ser un santo, un criminal…) y cuando juzgo a algo o a alguien, no estoy juzgando a ese algo o a alguien, sino que estoy emitiendo un concepto desde mi propia realidad, ya que mis juicios solo hablan de mí y no de aquello sobre lo que creo estar hablando (el que lo entendió, lo entendió). 

Quienes han elegido vivir desde el paradigma de la religión lo han escogido porque vibran con ello, porque en el recorrido de esa, digamos “alma”, esta experiencia es absolutamente necesaria para su crecimiento, así creamos entre nosotros que estos o aquellos están equivocados, en realidad nadie está equivocado, por extraño que eso suene.

Habiendo dicho esto, al ver un video de un sacerdote quien alega que el New Age no es compatible con el catolicismo y que es peligroso (y escuchar sus argumentos), creo que está en lo correcto (heme aquí juzgando), pero considero que aunque desde su estado conciencial es válido, necesita un poco más de información, ¡qué digo! Necesita mucha más información y en verdad no pretendo con ello cambiar nada, pero si quien lee esto y resuena con lo que escribo, encontrará respuestas.

Con respecto al catolicismo, yo estuve ahí, estudié en un colegio católico y de igual manera en mi casa, fui criada bajo los preceptos de la iglesia católica. Me llevaban a misa los domingos, hice mi primera comunión, iba a más misa en el colegio, hasta cantaba en muchas de esas misas, luego había clases de religión, que la cuaresma, etc… y la verdad sea dicha, nunca me sentí totalmente bien con todo eso. Los pocos momentos que no funcionabFullSizeRendera en automático y hacía todo lo que una niña católica debía hacer, lo hacía solo porque era costumbre y reflexionaba un poco sobre lo que sucedía me preguntaba ¿qué necesidad? ¿por qué hacemos todo esto? ¿qué sentido tiene? ¿hago esto para que dios me ame? creo que dios para mi era como un concepto tan abstracto que lo mejor que podía imaginar era a un señor al que hay que complacer y mantener contento para que no nos castigue ¿acaso somos sus esclavos? ¿No éramos sus hijos? claro que muchas familias siguen ese patrón de comportamiento (de ahí que terminé estudiando psicología y me vine por acá bien lejos de mi tierra a especializarme en todo eso de la parentalidad y los niños, pero esa es otra historia). El punto es que para mí, en el fondo de mi corazón nada de eso tenía mucho sentido. Recuerdo que cuando me enseñaron sobre los dones del espíritu santo había uno que era “temor de dios” y yo dije “¡Ese! ¡Yo tengo temor de dios!” ¡algo tenía por fin! porque eso era lo único que sentía hacia la religión: temor. Por nombrar algunas historias bíblicas que me daban “temor de dios” estaban la de Adán y FullSizeRender-2Eva, que fueron castigados y desterrados del paraíso (culpa que yo mes a mes se suponía que seguía pagando y odiaba tener que menstruar); Noé y su arca y toda la historia en que se ahogó un mundo de gente por ser malas personas y fiesteros y todo eso; Moisés y todo lo que le pasó a los egipcios por no liberar a los hebreos… ¡vaya que dios castigaba feo a la gente! Así que más me valía comportarme según me decían que él esperaba de mi. 

Para seguir siendo sinceros, creo que yo era una niña algo triste en el fondo… me sentía diferente en todo sentido, no encajaba, pero a la fuerza me hice encajar porque así debía ser. Era mala y pecadora y más me valía tratar de quitarme un poco de esa suciedad de encima yendo a misa, confesándome y rezando un padre nuestro y 3 avemarías para quedar en paz y poder ir a tomar el cuerpo de cristo. Día a día en mi vida yo sentía que hacía cosas normales, pero tenía que ir donde el sacerdote a decirle que había sido mala porque no era una buena hija, porque decía mentiras (mentiras tontas de niños), porque tal y pascual… ¿cómo no salir triste de ahí? Así me esforzara en portarme bien, siempre había algo, así fuera un pensamiento “mi mamá me mandó a hacer tal cosa y yo no quería hacerlo y me molesté”… ¡caramba! Algo perfectamente normal en un niño. Todos los niños tienen etapas de rebeldía, ¿entonces los niños son pecadores de por sí? ¡pero si ellos son puros!… espera, ¡es que esto no tiene sentido!

Podría citar mil episodios más como ese, cada quien tiene su propia experiencia de cosas que ha visto y en su corazón ha dicho “esto no tiene sentido”, pero callamos esa voz porque pensamos: “debo ser yo que no entiendo algo” o “creo que soy yo quien estoy equivocado”. Y yo escogí ser una niña triste porque en mi vida pasaban cosas tristes y pensaba como todo el mundo, ¿qué hago para merecer esto? ¿por qué si me esfuerzo tanto en portarme bien, en ser una buena hija, una buena persona? ¿por qué me pasan cosas tristes? ¿si dios me ama por qué me castiga tanto? Es que como buen padre dios usa métodos de padre para corregirme… me castiga por las cosas malas que hago, entonces tengo que ser aún más buena. Y creo que a veces fui demasiado buena en momentos que en mi corazón no quería ser buena, con personas y situaciones que sentía que me lastimaban porque “eso haría una niña buena”, “dios me va a recompensar por esto”. Y con esa mentalidad viví mucho tiempo, deprimida. 

Eventualmente dejé de creer en dios, o más bien, dejó de importarme, y dejando la religión a un lado seguí mi vida, iba a misa cuando me nacía y cuando no, no, y todo siguió igual, me pasaban cosas buenas y malas solo que comencé a ser más feliz, sin pensar en si lo que hacía estaba bien o estaba mal. Aunque en el fondo sentía culpa por todo lo que hacía o dejaba de hacer (lo tenía muy grabado en mi sistema). Con todo eso decidí estudiar psicología, a ver si me entendía un poco y si podía ayudar a gente que se sintiera como yo. 

Conocí sobre los extraterrestres y por ahí escuché que Jesús hablaba con ellos y yo decía: “¡sabes, hasta puede ser posible! no creo que seamos los únicos en el universo”. Realmente todos los temas religiosos me importaban poco… pero los extraterrestres ¡wow! Me parecía genial cuando mi papá me contaba historias de Enrique Castillo, yo las recordaba muy bien, me parecía tan probable, pero bueno la vida seguía… y esos para mí eran solo temas interesantes para conversar: que los extraterrestres, que las estrellas, que el zodiaco, que los mayas, que la acupuntura, que las energías… ¡me fascinaba!

Dicen que la religión es para los que tienen miedo de ir al infierno y la espiritualidad es para los que han estado en él, y lo creo firmemente. Yo viví mi propio infierno y por más que busqué a la religión para atravesar por él en medio de la depresión, el vacío me dolía tanto, y me preguntaba “¿por qué si la religión me apega a la vida y soportar todo para tener dicha en el futuro que dios me promete, me siento tan infeliz y vacía?”. Anhelaba la felicidad con tantas fuerzas que eso me mantenía en pie cuando todo a mi alrededor se tambaleaba. Yo no me sentía fuerte, la religión me daba fuerzas, pero la felicidad era muy esquiva, las cosas mejoraban y empeoraban como una montaña rusa y yo seguía esperando mi recompensa, porque si algo aprendí en el infierno fue a tener paciencia. De haber seguido por ese camino, no sé qué hubiera pasado pero habría terminado muy mal.

Sin embargo, mi papá, quien atravesaba su propio infierno, me llevó a un grupo en el que comencé a despertar. Había muchas personas que alguna vez se hicieron todas esas preguntas que no tuvieron respuesta para mí durante tantos años. Fue increíble abrir los ojos, al mismo tiempo que doloroso. Fue como en la película Matrix de tomar la píldora roja o la azul: la azul me traería más de lo mismo pero al tomar la roja ya no habría marcha atrás. Y no me arrepiento. Es indescriptible la sensación, cómo me quité de encima esa culpa y ese miedo que por años cargué encima… que toda mi vida había llevado encima. Fue quitarme la venda. Como Neo en la película que abre por primera vez sus ojos y resulta hasta enceguecedor y doloroso. Pero aprendí a ver. No, corrijo, estoy aprendiendo a ver. 

Nadie es portador de la verdad absoluta, así que también eventualmente dejé ese grupo. Ellos aportaron a mi vida lo que tenían que aportar y cuando no fue más necesario, el fluir mismo de la vida me llevó por otros senderos. Así como la religión me aportó la depresión que me llevó a estudiar psicología y a tener preguntas sin respuesta que me llevaron a abrir los ojos.

El New Age, como dice el sacerdote, es tan amplio que describir todas y cada una de las experiencias y el conocimiento que llegó a mi me tomaría más páginas de las que planeo escribir. Yo diría que más que amplio, lo que la mayoría de gente ignora es lo PROFUNDO que es, pero me ha traído lo que he necesitado para encontrarme a mi misma y sentirme de verdad en paz. No tengo la vida resuelta, antes por el contrario, aprendí mucho de mí misma que aún me falta por mejorar, entendí por qué las cosas en el mundo no cambian o no han mejorado, descubrí que tengo una enorme tarea por realizar, pero por fin mi vida tiene sentido, porque trasciende todo lo que alguna vez me hubiera podido imaginar.

¿Y dónde está dios en todo esto? Esta en TODO. No es un señor sentado en un sofá de nubes blancas mirando hacia abajo y juzgando y castigando o premiando a la gente por sus acciones. No es un señor que ve quién va a misa y quien no para resentirse con él y mandarle desgracias, él no perdona porque nunca es ofendido por nosotros. Él creó el universo tan perfecto que las desgracias y las recompensas nos las mandamos nosotros mismos, nosotros lo escogemos con libre albedrío y todo nos lleva a aprender. 

Jesús no es un tipo tocando puertas diciendo que le sigas y que se va deprimido si no le abres. Él no quiere que lo sigas como un cordero sigue al pastor, él quiere que sigas sus enseñanzas vayas donde vayas (no tiene que ser a una iglesia que vende la idea que solo encontrarás al Padre si haces lo que ellos te dicen, eso no lo dijo Jesús), él nos vino a enseñar sobre el Padre, y JAMÁS habló de que fuera castigador. SIEMPRE habló de amor, como el hijo pródigo que todos somos que nos fuimos a vivir experiencias para aprende
r y volveremos a él, quien nos recibirá con AMOR. Esa es su enseñanza, no que vayas a seguirlo a un edificio donde hacen ritos para adorarlo… ¿cómo algo tan grande e inconmensurable como el Padre necesita ALGO de nosotros? Él que es todopoderoso como dicen en las iglesias, Él que es infinito… Él no necesita sirvientes, ni diezmos, ni ofrendas… Él lo es TODO. Él está en todo y en todos. Cuando miras a tu alrededor ahí está el Padre, mira un espejo, mírate a ti mismo, ahí está el Padre. Somos parte de él y él es parte de nosotros, y no hay bien ni mal, Él está por igual en un santo y en un criminal, porque todas esas son experiencias necesarias para esos seres (por crudo que eso suene para muchos que aún no lo entienden, yo particularmente estoy en proceso de asimilarlo). Todas las experiencias nos llevarán eventualmente a un crecimiento, y como dicen “la vida es tan buena maestra que si no aprendes una lección te la repite”, y como el tiempo en verdad no existe (bien ha dicho la ciencia que es relativo), así que podríamos repetir una lección tantas veces como sea necesario y no pasa absolutamente nada. Y entre otras cosas, la muerte, como la han vendido no existe, pero esa es una historia digna de otro escrito.

Todo en el universo tiene perfecto sentido, somos nosotros quienes no entendemos ni la milésima parte de él. Yo misma ni entiendo mucho tampoco, por ejemplo, hay cosas que no tengo ni idea pero intuyo, como qué pasa cuando dejamos este plano físico al “morir”, y después de leer mucho tengo mis propias ideas, no soy portadora de la verdad, pero me estoy esforzando por entender y se siente bien porque mi “fe” se manifiesta cuando creo en algo que mi corazón me dice, no cuando no encuentro respuesta a algo y me toca comerme el cuento con “fé”.

El sacerdote dice que “en el New Age lo divino se ajusta a nuestra búsqueda egoísta, en el fondo porque le pones la forma que uno quiere” y pienso que es una concepción superficial porque no se sigue una doctrina, ya que seguir una doctrina como corderos no es la respuesta. Los seres humanos tenemos que ser coherentes entre lo que hacemos, decimos y sentimos para estar en armonía y estoy segura que NADIE está del todo de acuerdo con una doctrina a menos que la haya inventado él mismo. Aquel que desea estar en un grupo o seguir una doctrina puede perfectamente hacerlo porque eso es lo que debe experimentar en esta encarnación. Por eso también quise contar todo mi recorrido con el catolicismo, porque para mí aquella época fue fundamental, ya que cada cosa que vivimos así sea lo que creemos “un error” o no, nos lleva a un aprendizaje, porque es una ficha que vamos a encajar, un peldaño absolutamente necesario que teníamos que subir. En el universo no hay nada al azar. No son búsquedas egoístas, son caminos individuales, porque cada ser es único.

“Que el New Age no te lleva a un verdadero encuentro con dios”. Sobre esto diré que el New Age te lleva a un encuentro auténtico contigo mismo y con la existencia y ¿dónde está dios? ¿en una iglesia? NO. Esta dentro de nosotros, afuera de nosotros, está en el todo. Entonces si el New Age te enseña la meditación para conectar con tu ser interior, ¿acaso eso no es encontrar a dios? Si las técnicas de Atención Plena o Mindfulness nos llevan a vivir el aquí y el ahora, a contemplar lo que está frente a nosotros en el presente ¿acaso no es eso encontrarse con dios? ¿qué es encontrar a dios según la religión entonces? Porque para mi no es ir a un edificio a escuchar a un señor hablar de su interpretación de un texto que fue tergiversado y manipulado desde la época de Constantino. A menos que quieras encontrarte con el dios de la manipulación, ese sí que está ahí.

“El New Age es peligroso porque hace que las personas se vayan deslizando por un camino que va cuestionando la experiencia de la fe aunque uno no se de cuenta realmente”. Sobre esto tengo que decir que como mencioné anteriormente, la experiencia de la “fe” se cuestiona sola porque no da respuestas, y para eso no se necesita culpar al New Age. El New Age da respuestas, y eso es lo peligroso para la “fe” porque si la “fe” diera respuestas que llenaran el corazón de las personas y vibrara con ellas no tendría que tenerle miedo al New Age. Una vez escuché algo muy sabio y es que “La ciencia, sin espiritualidad ha servido malamente a la Tierra, y la espiritualidad sin la ciencia, ha degenerado en una exclusividad dogmática”. El día que haya comunión entre estas dos, las cosas serán muy diferentes y habremos avanzado muchísimo. 

Otra idea que quisiera comentar es que dice que el New Age expone una cantidad de ideas que suenan bonito, y aquí estoy de acuerdo con el sacerdote, porque creo importante aclarar que de las cosas que he estado hablando aquí van más allá del llamado New Age, porque el New Age como es visto popularmente es la punta del iceberg. Hay que ir más profundo para conocer en realidad de qué se trata todo esto. Pienso que las personas que conocen y empatizan con el New Age de esta manera, están en la puerta de entrada al verdadero despertar, que como describí en mi propia experiencia es maravilloso y duro a la vez, y mantenerse despierto es una tarea aún más complicada, pero no hay frase más cierta que aquella que dice “la verdad os hará libres” y hasta donde sé el hombre por generaciones ha anhelado su libertad.

Para terminar, esta clase de opiniones por lo general me las guardo por respeto a los demás y a sus propios procesos, pero también es cierto que compartiéndolas puedo ayudar a otros muchos a abrir los ojos. Quien escoge conocer realmente lo que está detrás del New Age es porque tomó la píldora roja. Quienes se han quedado solo con el New Age van a mitad de camino, pero como es bien sabido tenemos libre albedrío y sea cual sea la experiencia
que hayamos decidido vivir, más importante es respetarnos, porque afuera no está más que nuestra sombra y muchas veces somos nosotros mismos proyectándonos en el exterior
.

Namaste

Experiencia en Montserrat

Hace mucho tiempo quería ir a Montserrat pero por diferentes razones no había podido hacerlo.

El año pasado me enteré por internet que habría una meditación allí (el 8/8/8) y yo tenía demasiadas ganas de ir. A diferencia de cualquier otro momento de mi vida estaba en España, en Valencia… tan cerquita, lo vi posible, pero no se dieron las cosas y eso quedó allí. Sentí que no era el momento y seguí con mi vida.IMG_8742

Entre febrero y marzo de este año estuve viviendo en Barcelona (la historia de cómo terminé en Barcelona es otra historia interesante, supongo que la escribiré en otro momento), y ya que estaba allí aproveché la cercanía para sacar tiempo de hacer una visita a la montaña pero justo el día que escogí para ir llovió muchísimo y había mucha neblina.

Lo peor fue que ya en el tren de camino hacia allí empecé a sentirme muy débil y enferma, tanto, que casi me regreso, pero por terca decidí seguir, recorrer el monasterio e intentar ver lo que más pudiera. Volví a Barcelona evidentemente más enferma (el frío y la lluvia hicieron su aporte a mi malestar), pero además estaba muy sensible y la verdad, al día siguiente lloré un montón. Creo que me deprimí un poco, sin encontrar mucho sentido a mi estado emocional. Ahora que lo recuerdo, aún no sé por qué me puse tan emocional, no he hecho el ejercicio de reflexionar sobre eso pero me pondré a la tarea.

Meses más tarde se presentó nuevamente la oportunidad de visitar la montaña. Pero antes de hablar de lo que viví allí, tengo que remontarme a más o menos un mes antes de la visita cuando hice el curso de Aprender a Canalizar. Fue una experiencia de un fin de semana que viví muy intensamente. Desde ese entonces he estado en un proceso interior de la mano de mis guías, el cual siento que ha alcanzado la cumbre en lo alto de la montaña.

Pues bien, justo un mes después de hacer el curso de Aprender a Canalizar, el fin de semana anterior a la visita a Montserrat, hice el curso de Cómo Amarse a Uno Mismo, que sentía que necesitaba para recuperar la confianzIMG_8758
a que había perdido, y de paso me quedaría unos días más ya que venía con una amiga.

El curso fue una experiencia muy fuerte y muy profunda, la verdad me movió muchas fibras. Los siguientes días fueron muy agradables, yo me sentía en una nube, como liberada, fue genial porque empecé a poner en práctica cosas como ser más consciente de mi discurso interior y de trabajar en lo que tengo que mejorar de mí misma, como  por ejemplo, ese afán de estarlo controlando todo, la autocrítica tan severa, etc.

Quería ir a Montserrat al día siguiente del curso pero me dije a mí misma, “fluye, si no es hoy, será mañana” y con cada cosa que no salía como yo lo había planeado, simplemente me fui dejando llevar. Y todo fue perfecto.

Al día siguiente subí con mi amiga a la montaña. El viaje empezó siendo muy agradable, todo marchando bien, y lo mejor era que este sí era un lindo día, a diferencia de la anterior visita en la que solo hubo lluvia y neblina.

Yo quería caminar por la montaña y la idea era tomar el Camino de Sant Miquel, pero no lo vimos de entrada así que me dije a mí misma de nuevo “déjate llevar”, y así hicimos mi amiga y yo decidimos ir por el primer camino que encontramos para recorrer la montaña.

Cuando empezamos el camino, subimos unas escaleras, y cuando pensamos que ya se acababan ¡sorpresa!, más y más escaleras. Era una subida que parecía eterna y yo no es que haga mucha actividad física así que tuvimIMG_8810
os que hacer muchos descansos, porque honestamente, sentía que desfallecía. Me dije “¿En qué me he metido?” y conforme subía los escalones, sudaba, me faltaba el aire, se me secaba la garganta y me preguntaba dónde acababan las escaleras o si todo el camino sería así. Pensé avanzar un poco más y volver, pero mi amiga me dio ánimos para seguir.

Descansábamos cada cierto tiempo y conforme avanzamos empezamos a ver unos paisajes asombrosos. Se escuchaba el viento corriendo entre las hojas de los árboles y el canto de los pájaros, ¡wow! Valía la pena venir muriéndome… Muriéndome… Y pensé “vaya que me morí” sentí que esas escaleras representaban para mí eso, morir a lo viejo. A eso había venido.

Cuando las escaleras se acabaron todo fue más fácil, comencé a disfrutar la caminata, vi muchísimas mariposas hermosas, revoloteaban por todos lados y yo venía fascinada con ellas. Ya estando abajo de la montaña reflexionando un poco sobre la experiencia recordé que las mariposas son un símbolo de transformación. No creo que fuera casual. Bueno, también vimos mariquitas, rocas increíbles y muchas flores, ¡todo era mágico!.

Seguimos subiendo y lo siguiente que sucedió fue que empecé a sentirme preocupada porque no sabía a dónde iba ese camino, si nos llevaría de regreso, si nos perderíamos, si llegaríamos a tiempo… en fin, empecé a llenarme de temores y si mi amiga no hubiera estado allí diciéndome que no había de qué preocuparse creo que me habría regresado. Me dije de nuevo “confía” y seguí caminando.IMG_8781

Segundo insight del día: lánzate, no tengas miedo. He vivido con miedo toda mi vida. Y el miedo más paralizante para mí creo que tiene que ver con cómo me ven los demás, tanto que paso por encima de mí misma para cumplir los deseos de los demás y que sean ellos quienes le pongan valor a lo que soy. Si dicen que soy buena o no, si dicen que soy competente o no, en fin, y así es como yo me sentía “feliz”, complaciendo a los demás. Pero no se trata de parecer, se trata de SER… ¿soy feliz así? pues NO. Porque ¿y dónde están mis deseos, mis sueños, mis anhelos? ¿y qué si piensan que estoy loca? ¿y qué si piensan que no soy buena? eso no tiene NADA qu

e ver con quien realmente soy, sino con quienes son ellos. Yo lo sabía, pero no lo aplicaba a mí, hasta ese momento.

Y allí todavía en la montaña la vida me puso una prueba, y muerta del miedo decidí dar un paso en la dirección que deseaba, pensando en mí. Me sentí mareada, asustada, confundida, todo al tiempo, pero viendo la hermosura de la montaña y rodeada de la naturaleza sentí que tenía fuerza para hacerlo, para decidir por mí misma, para confiar en mí misma y en la oportunidad que la vida me daba de afirmarme. Sentí como si la vida me dijera: toma la píldora roja y afronta el miedo para encontrar algo nuevo y maravilloso o toma la azul y seguirás siendo la misma. Sin presiones, solo sentí que tenía las dos opciones, y de nada habría servido todo el proceso interno que llevaba haciendo desde un mes atrás y con el que me había sentido tan a gusto y conectada conmigo misma que nunca.

Sentí que me quité un peso de encima, sentí lo que se siente cuando tu alma dice GRACIAS, porque la escuchaste, porque te escuchaste a ti misma, porque es un momento en que estás en completa armonía. Hay armonía entre lo que piensas, lo que dices y lo que haces.

Solo para que puedan dimensionar un poco lo difícil que fue para mi afirmarme y ponerme en primer lugar, sin pensar lo que otros dijeran de mí, me llevó más de la mitad del tiempo que estuve caminando la montaña (unas 4 horas). Digerir lo que estaba pasando, escucharme, tomar una decisión, asumirla y sostenerla a pesar del miedo y no sentir que perdía mi valor ante los demás sino que lo ganaba ante mis propios ojos. Al final me sentí orgullosa de mí misma ¿qué hay más importante que eso?.

Otro momento que me marcó mucho al caminar la montaña fue que al iniciar la caminanta, cuando aun sentía que me iba muriendo, veía unos senderos lejanos y muy arriba en la montaña y con mi amiga dijimos “jamás llegaremos allí”, pero caminando y caminando llegó un momento en que nos dimos cuenta que estábamos en ese lugar que al iniciar el camino dijimos que era imposible y resulta que ¡YA ESTABAMOS ALLÍ!

Me sentí increíble, y lo mejor era que yo que era una miedosa de las alturas no tenía miedo. Me subí a una roca en uno de los puntos más altos y grité en broma ¡estoy en la cima del mundo!. No tenía miedo de caerme de ahí.

El tercer insight del día: puedes lograr cualquier cosa. No hay imposibles, los límites están en la mente. Caminando la montaña, dejamos de pensar que sería imposible y simplemente nos pusimos a caminar y a disfrutar de la caminata, de la naturaleza, y de un momento a otro ¡mira dónde estamos! Donde pensamos que nunca llegaríamos, y el sentimiento de realización que deriva de ello es indescriptible.

Salí de la montaña (aún en mi proceIMG_8815so de reafirmarme) con un enorme agradecimiento. Con ganas de contarle a todo el mundo lo que había logrado, lo que la montaña me había permitido vivir, afrontar y descubrir en la experiencia.

Los 3 días siguientes estuve bastante desequilibrada con circunstancias relacionadas con mis miedos, pero entiendo que es parte del proceso. Han sido oportunidades para confiar o pruebas para poner en práctica lo aprendido. De ello puedo decir que me pillaron cojeando bastante, pero tengo unos angelitos que me acompañan y me ayudan a recuperar la perspectiva cuando me pierdo y con los que estoy infinitamente agradecida aunque a veces quiera meterles un calcetín en la boca para que se callen porque están metiendo el dedo en la llaga, pero sé que lo hacen por mi bien y siempre tienen razón, y los amo!

Sé que todo es parte de un proceso que empezó, como otros grandes cambios en mi vida, entre mayo y junio. No es casual que desde hace 3 años esta época me traiga tantos cambios de vida (no sé qué tiene esta época del año pero me he dado cuenta que siempre es la misma época y que me trae grandes cambios), y bueno, mi vida solo ha mejorado desde entonces así que estoy enormemente agradecida y con el compromiso conmigo misma de amarme, respetarme y asumir lo que he venido a hacer (ya le he ido perdiendo también el miedo a la responsabilidad).

Sombra y Heridas del Pasado

Esta publicación se trata una vez más de sombras, mi tema favorito, al parecer. Pero en realidad es que me ha correspondido hacer mi proceso con ellas, y con optimismo diré que siento que voy como la tortuga, lento pero seguro.

Es una labor titánica, pero no por eso debe espantar. La verdad es que lo hace, espanta, y mucho. No es fácil mirar hacia adentro a las heridas del alma, al dolor y sinsabores que están alojados en lo profundo de nuestro ser, porque ha sido tan duro lidiar con ello que hemos preferido enviarlo allí, donde no nos “afectara” tanto.

Las situaciones aprendimos a solventarlas, “manejándolas”, e ignorando lo que nos perturbaba de alguna manera. Pero por ignorarlo no quiere decir que se vaya a ir. No se va. Se queda ahí y con el tiempo, algún pequeño hecho de la vida lo dispara y nos preguntamos ¿qué me pasó? ¿por qué actué así? ¿por qué tuve miedo? ¿por que tuve rabia? ¿por qué me quedé paralizado? ¿por qué esto, por qué lo otro?…FullSizeRender

Y es que el asunto se había ido creciendo en las sombras hasta volverse ese monstruo aterrador que es el que espanta al mirar hacia adentro.

Con ese monstruo aterrador delante uno se pregunta ¿y que hago ahora?

Resulta que no basta con saber que está ahí, lo que tenemos que hacer con él es sanarlo. SANAR esa herida que está en lo profundo de nuestro ser.

Y de nuevo uno se pregunta: ¿cómo? y la respuesta tal como uno la espera pareciera que fuera alguna cosa complicadísima de hacer y resulta que no, la respuesta no es más sino el AMOR. Y por más cliché y frase de cajón que suene, el amor es la energía que todo lo sana, es la energía del perdón, de la comprensión.

Entonces, me digo a mí misma desde lo más profundo de mi ser que me amo, y aquí viene lo que sonará bien raro y loco: amo este miedo que me paraliza, que se está manifestando en mi vida hoy para enseñarme algo de mi ser que aún no he podido resolver, una herida que no he podido sanar. Tomo el valor para reconocer el miedo, su origen y las creencias limitantes que lo han anclado en mi realidad, con la mente y el corazón abiertos para comprenderme.

Amar a mis “demonios”, amar mi oscuridad, amarme de verdad. Amarme tanto que me ame hasta las pestañas, hasta la uña del dedo pequeñito del pié. Amar mis bondades y amar mis “errores”, amarme con lo que hice y lo que dejé de hacer, amar mis emociones, mis altos y mis bajos. Escucharme con respeto a mí misma, amarme infinitamente. Amar a ese monstruo que tenía dentro de mi ser abandonado, abrazarlo y decirle: eres parte de mí y nos amo!

Entonces, como el maravilloso Ho’oponopono nos enseña, agradezco la oportunidad de sanar, le digo a ese monstruo y me digo a mí misma que lo siento, y lo libero y me libero, no deshaciéndome de él sino integrándolo a mi experiencia y todo lo que tenía para enseñarme.

Cada quien encontrará la forma de hacer su propio proceso, porque hay tantos caminos como caminantes. Si decides poner en práctica esto u otra cosa que te funciona, perfecto! Lo que importa es hacer el proceso 🙂 Ánimo!

 

Reflexiones sobre la sombra: mi experiencia con la Envidia

FullSizeRender (1)Voy a hacer la tarea que me toca: reflexionar sobre la envidia. En algún momento de mi vida (durante una terapia) me vi enfrentada a la posibilidad de que yo estuviera envidiando a otras personas y me rehusé indignada “yo, pff no tengo envidia de nadie”. Pero la verdad sí que envidio. En ese momento me di cuenta pero fue tan duro para mí que le volví a echar tierra al asunto y seguí mi vida como si nada hubiera pasado.

Hoy me siento más valiente para asumir mi sombra. Siempre he juzgado muy mal la gente envidiosa, entre muchas otras cosas que he juzgado mal. Empecemos por decir que solo el hecho de juzgar no es que sea muy apropiado.

Pues bien, ¿por qué sentir envidia de otras personas? la respuesta que se me viene a la cabeza es porque han tenido una vida más fácil (o eso me lo parece), quisiera tener los mismos lujos, comodidades, facilidades, etc. pero resulta que no me tocaron.

También es cierto que me tocaron muchas facilidades que no le tocaron a otras personas, tuve muchas comodidades y por qué no decirlo, algunos lujos. Pero la envidia quiere más. Quiere lo que tiene el otro, desde las cosas más triviales a las más trascendentales: ¿por qué no tengo ese vestido? ¿por qué por más que me esfuerzo no puedo viajar tanto como aquella persona? ¿por qué no soy tan bonita como aquella otra? ¿por qué no soy tan sabia o tan iluminada o tan inteligente o lo que sea…? En fin… Simplemente quiero lo considero que “no tengo” o de lo que “no tengo suficiente”.

El punto a mi parecer es hacer esa envidia consciente y sanarla. Es cierto que las demás personas son o tienen cosas diferentes a mí, pero no las hace mejores o peores, solo diferentes, y ellas han escogido esas experiencias y yo he escogido otras.

Ahí hay un poco más que envidia, creo que hay también un sentimiento de inferioridad, todo derivado de la ilusión de separación. Si yo fuera consciente 24/7 de que aquellas experiencias de los otros están nutriendo mi propia experiencia como parte de un todo que es el universo, antes estaría agradeciéndoles porque ellos tienen esas experiencias distintas que yo he considerado “mejores”.

Y en el otro lado de la moneda están esas experiencias que yo he calificado como “negativas” que otros experimentan y no yo. Esas no las envidio, solo envidio lo que considero “bueno”, pero resulta que nada es bueno o malo, ser bueno o malo es un juicio (de nuevo juzgando) donde yo atribuyo una cualidad (positiva o negativa) a algo. Solo son experiencias.

Entonces, ¿a dónde va todo este rollo de la envidia? a que es una experiencia más, que he de sanar y trascender. No es mala ni es buena, es una experiencia que no debo juzgar, que debo aceptar, que debo comprender, sanar y amar de mí misma.

Así como hoy me percaté de la envidia en mi interior (que me surgió en meditación, lo cual me motiva enormemente porque no soy muy constante con las cosas jeje) seguramente me iré percatando de más y más cosas, muchas no me gustarán y por algo están fuera de mi consciencia, pero creo que la clave está en ser persistente y lo suficientemente valiente como para verme y enfrentarme a mí misma.

Y, ¿para qué tomarse la molestia de hacer todo esto? pues la respuesta parece evidente: para sentirse mejor. Pero iré más allá planteando que en la medida en que yo sane y armonice mi interior, mi percepción del exterior será diferente, más sana, mejor (“como es adentro es afuera”) y ese es el aporte más básico que puedo hacer a la mejora del mundo.

Finalmente, tomaré un par de frases que resumen de manera muy precisa lo que quiero decir:

  • Primero una frase de Tolstói: “Todos piensan en cambiar el mundo, pero nadie piensa en cambiarse a sí mismo”. No intentemos cambiar a los demás, más bien usémoslos como espejos para mirarnos a nosotros mismos. No intentemos cambiar el mundo, repito, cuando cambiemos, el mundo será mejor.
  • Todo empieza por mirar hacia adentro y tomaré otra cita de uno de mis psicólogos favoritos Jung: “Tu visión devendrá más clara solamente cuando mires dentro de tu corazón… aquel que mira afuera, sueña. Quien mira en su interior, despierta”. Despertemos 🙂

 

 

Como cuando vas por ahí sin darte cuenta…

Hoy he decidido escribir de nuevo (¡qué pronto! jajaja) y realmente es porque no quiero que se me vayan un par de ideas que tengo en la cabeza.

Resulta que en aquello de la reflexión sobre lo que pasa en la vida de uno me encontré pensando, entre otras cosas, en mis apegos. Es un tema muy complicado a decir verdad porque aunque lo tengas bastante “claro” en la cabeza, es decir, que no debemos tener apegos y ese tipo de cosas, sucede que en la práctica es un poco más difícil.

Aquí aplica totalmente la frase “es más fácil decirlo que hacerlo”, e incluso, como me ha sucedido, no te das cFullSizeRenderuenta qué tan apegado estas hasta que te ves en una situación que te lo hace notar. No sé si le sucede a todo el mundo pero a veces parece que tienes todo bajo “control” y que lo llevas, digamos, bastante bien. Pero ¿desde cuándo las cosas están bajo control? quiero decir o controlas o fluyes con la vida y definitivamente es mejor fluir, aunque como en este caso, se me olvida algo tan evidente y termino cayendo en la ilusión del “control”. Por ahí va la cosa del no darse cuenta.

Pero bueno, llega el día de la prueba y te sacas un 0, y ahí metido en el fondo del abismo te das cuenta de todo lo que antes no estabas viendo. Al final cuando logras recuperarte un poco de lo que te ha pasado es cuando te percatas que lo que te ha sucedido ha sido para darte cuenta de aquello que estaba ahí y que decidiste (consciente o inconscientemente) ignorar. Entonces tenemos dos opciones: lo integramos a nuestra experiencia o lo mandamos lejos de la consciencia donde no tengamos que afrontarlo. El problema con la última opción es que no tardaremos en vernos en otra situación similar, que es lo que pasa cuando vivimos en la inconsciencia, que entramos en círculos viciosos que solo acabarán si hacemos frente a lo que nos están mostrando.

Entonces ¿controlo el apego o fluyo con él? pues para mí ninguna de las dos. Creo se trata de al hacerse consciente de que está allí, de mirar hacia adentro y ver lo que nos está mostrando. Aceptarlo y aceptarnos con nuestros apegos, entender por qué y para qué los tenemos y una vez hayamos hecho eso estaremos en el proceso. No los controlamos, no los dejamos fluir, vemos lo que nos están mostrando y allí estaremos en posición de soltar, de dejar ir, sabiendo que soltando nos hacemos libres 🙂 Entonces fluimos.

Armonía

Hace tiempo que no escribía por estos lados, bueno, más bien debo decir que hace tiempo no escribía y ya está…

Este tiempo en realidad lo he empleado en mí misma, sin proponérmelo conscientemente. Creo que era momento de adquirir ciertos aprendizajes, de experimentar, de vivenciar, en fin. Siento que eso es lo que he hecho, que ha sido un tiempo que he aprovechado al máximo en materia de experiementar y que poco a poco he tenido que ir atando cabos e ir comprendiendo los procesos que he atravesado (entender su por qué y su para qué).

Hoy decidí escribir (y aún no estoy muy convencida de eso tampoco) porque no sé, solo quise hacerlo y cuando pensé sobre qué quería escribir una palabra se vino a mi mente: Armonía.

Creo que en eso puedo resumir los meses que han transcurrido, un camino de aprendizaje sobre estar en armonía, en equilibrio y en ser coherente (pero todo eso en la práctica). En verdad muchas cosas de este estilo las escuché hace muchísimo tiempo o las leí en libros pero una cosa es eso y otra aprenderlas en el día a día. El conocimiento y la experiencia no pueden estar separados para el aprendizaje.

2015-04-03 18.21.21El proceso de cada uno de nosotros es diferente y los aprendizajes de uno son diferentes al de otro y así. Cada quien debe buscar en su interior y conocerse, amarse a sí mismo con su luz y con su oscuridad, pero más que nada amar su propia oscuridad, aceptarla y amarla tanto como amamos la luz. Luego, por ejemplo, están tus puntos fuertes y tus puntos débiles (a mí se me hizo más fácil encontrar los puntos débiles porque siempre he sido muy autocrítica y me he exigido demasiado) y debemos trabajar en ellos para poder llegar a un equilibrio.
Además está el equilibrio que en nosotros debemos alcanzar entre el masculino y el femenino,  y por último, pero no menos importante, debo citar la armonía que debe existir entre ¿cómo decirlo? el yo que ha venido a la densidad a experienciar, a disfrutar de la vida y a aprender, y el yo con un deseo y una búsqueda más espiritual. Ambos son igual de valiosos y ambos me aportan lo que es correcto y perfecto, es decir, por andar mirando a las estrellas no debo descuidar mi ser “terrenal” o por vivir experiencias “terrenales” no debo descuidar al que mira a las estrellas (ya lo había oído de los sagitario).

Lo que he mencionado son solo algunos aspectos que yo particularmente he aprendido en estos meses, o asimilado, pero repito, hay tantos aprendizajes, visiones, procesos, etc. como seres en el mundo y creo que he aprendido un poco mejor sobre estos aspectos en particular, sin embargo, son cosas que día a día debo seguir trabajando y hay muchísimas cosas más por aprender en el camino. Quedan cosas por conocer de mí misma, por aprender, por trabajar y por disfrutar. Y bueno, espero animar a cada quien a hacer su propio proceso de reflexión, porque ahí afuera, en el mundo, nos ofrecen valiosísimas experiencias de las que podemos (y debemos) aprender. Namasté.

Memorias de dolor que compartimos como humanidad

Hace un par de semanas tuve la oportunidad de viajar, pero más allá de viajar debo decir que tuve la bendición de poder realizar uno de esos viajes que soñé cuando era pequeña, cuando iba al colegio y una de mis clases favoritas era la de Historia y me imaginaba cómo fueron las cosas y me preguntaba por esos lugares, por las personas, los hechos… En fin, a lo que voy es a esa frase que dice “quien no conoce la historia está condenado a repetirla”, y es eso lo que me motiva a escribir el día de hoy.

La historia a la que me refiero es la de las guerras. No podemos olvidar toda la devastación que trajeron a la humanidad y aún así, las guerras aún no acaban… realmente no tiene sentido ¿no hemos aprendido nada? Para mi sorpresa, los alemanes sí que lo han logrado, o al menos eIMG_3183sa fue mi impresión visitando Berlín, con todos los memoriales, en Hamburgo incluso en las calles por iniciativa de la gente se han puesto placas en el suelo para que quienes viven allí y caminan todos los días por esas calles las vean y no olviden lo terrible que fue la guerra y que jamás debe repetirse. Aprendí por qué no quisieron destruir los campos de concentración aún con todo el dolor, sufrimiento y muerte que esos lugares albergaron. No se puede borrar una historia por ser dolorosa, es que es nuestra historia, la historia de sufrimiento de la humanidad, y esas huellas muestran hasta donde hemos podido llegar por dividirnos y categorizarnos, por la enfermedad del poder. Afortunadamente, hoy somos muchos los que entendemos que todos SOMOS UNO y que debemos trascender, evolucionar como dimensiones álmicas que somos.

Al igual que muchos de nosotros que hemos tenido que aprender a través de sufrimiento, como humanidad también hemos tenido lecciones que aprender de esta manera. Muchos reaccionan y aprenden, otros no tanto, y como dicen “la vida es tan buena maestra que si no aprendes la lección te la repite” y es por eso que desde el fondo de mi corazón anhelo que aprendamos que la violencia, el odio, la guerra nos destruyen, y entendamos que debemos amarnos, entendernos, empatizar con los demás, ser compasivos… me hace mucha ilusión que ese día nos llegue pronto a la humanidad.

IMG_3185Hago esta reflexión en parte porque vengo de un país en conflicto, donde la guerra lleva más años de los que yo tengo de vida, y no discutiré mis opiniones acerca de la guerra en mi país en profundidad porque me quedaría larguísimo este escrito, solo concluiré para mis compatriotas: SOMOS UNO, perdonémonos, amémonos, aprendamos, sanemos esas memorias de dolor y salgamos juntos adelante.

Cerraré esta entrada con la siguiente frase:

“We’ve mastered the act of killing, let’s master the joy of living”

(“Hemos dominado el acto de matar, vamos a dominar la alegría de vivir”)

Poema “Despierta Humano”

Hoy quiero compartir un poema que escribió un ser muy especial y que es precisamente sobre el Despertar 🙂

Siento que es un poema con una vibración muy alta que nos llama a conectar y encontrar nuestro verdadero propósito. El poema fue escrito hace ya un buen tiempo y lleva una introducción sobre qué lo motivó. Sobre su introducción quiero hacer énfasis en que los llamados y las señales del universo se encuentran en la cotidianidad, en la cotidianidad de un comentario o de un letrero en la calle… y a medida que vamos conectando con nuestra esencia los mensajes son más claros y nuestro propósito también. Acerca del poema, creo que este habla por sí solo ❤

Gracias Luisa porque a través de ti el universo llamó a Sildy para mandarnos un mensaje tan hermoso. Gracias Sildy por compartir tus poemas. Gracias por su amor por la humanidad! Gracias, gracias, gracias!

Este poema fue inspirado por la petición de mi amiga de infancia Luisa Matos de Arrieta.

Un día me dijo que quería hiciera un poema al Humano. Me encanto su petición y pude sentir y recordar en mi corazón como desde niñas nos identificábamos en los sentimientos profundos por la humanidad.

Sentí gran satisfacción el poder hacer brotar de mí este poema.

Gracias amiga del alma.

DESPIERTA HUMANO
imagen

Despierta HUMANO, humano despierta

Te llego la hora ya,

De ver y sentir tu verdadera esencia.

Esencia de luz universal.

 

Tú vienes de las estrellas

Con un propósito esencial.

Tú no eres de esta tierra

Es solo el paso para evolucionar.

 

No te acomodes más, ya despierta,

Si el solo venir te hace valiente

Más valiente es despertar

El que tenga oídos dice Jesús, que oiga

Y que vea más allá.

 

No vivas más en lo externo

Buscando excusas a tu responsabilidad.

Es solo mirando y buscando adentro

Que podrás de veras encontrar.

 

Encontrar el camino

El camino para brillar.

Es solo cuando descubras que tú eres yo y yo soy tu.

Cuando mires en lo de afuera que es lo que debes quintaesenciar.

 

Si aún no has aprendido,

Es hora de hacerlo ya.

Entre más demores te enfermas y te envejeces más.

Sintiendo angustia y desesperanza

Y nunca encontraras paz.

 

Es solo, aprendiendo a dar sin esperar,

Que recibirás. Recibirás en amor incondicional.

Ya no sigas engañándote ni engañando a los demás

Es hora que te encuentres con quien eres de verdad.

 

Somos seres espirituales que venimos a experimentar.

Ya está bueno de experiencias, el cambio se necesita ya.

Aunque es cierto que este paso es muy personal,

Es mi deseo en lo profundo, que todos avancemos ya.

 

Ya no busques más en la materia,

Lo que buscas inconscientemente sin saberlo, es tu verdadero Ser.

Y no tienes que buscarlo, porque siempre ha estado allí

Muy dentro de ti.

 

Es solo el ser consciente que te puede ayudar,

Para buscar el Ser sin Forma, en el espacio interior

Deja una cosa tras la otra, un pensamiento tras el otro

Que no te proporciona paz.

 

Necesitamos más cordura y equilibrio,

para que el ser humano cumpla su designio y seguir ascendiendo.

Es liberándonos del ego, de la dependencia material.

Es logrando desapego, dando luz a la oscuridad

Es buscando la trascendencia a la dimensión espiritual.

 

Sildy –Costurera de Ilusiones

Barranquilla

12-08-2013

1:30 P.M.”